GPS
El que compré hace poco para mi funciona a las mil maravillas con el TomTom. Mejor dicho, funciona a las mil maravillas en mi coche. En el de mis padres me encontré con que no había forma de captar un señal óptima con casi ningún satélite. Probé a mover el receptor GPS por todo el salpicadero, siempre obteniendo poca señal. Cansado de las pruebas lo di por imposible. Gracias a internet me entero de que la mayoría de coches más o menos recientes tienen luna/cristal delantero atérmico. Esto quiere decir que en un día muy soleado, este cristal atérmico evita que entre demasiado calor al interior del vehículo.

Si tenemos GPS bluetooth la solución podría ser colocarlo en la bandeja trasera, ya que los cristales traseros no suelen ser atérmicos. Otra solución puede ser adquirir una antena externa. Y la que yo he usado y me dio resultado es la siguiente:

Los vehículos con cristales atérmicos suelen tener una zona sin apantallar para permitir que entre la señal de los telepeajes, que podemos aprovechar también para los dispositivos GPS. Esta zona del cristal es en la que estaría el espejo retrovisor interior. A sí que, todos los que tenemos un GPS de los “normalitos” debemos atarlo al retrovisor. Y los que tengáis en mente comprarlo en un futuro, documentaos antes, ya que hay buenos GPSs que no tiene problemas con este tipo de lunas.

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